En un esfuerzo por consolidar un sistema de salud más cercano, participativo e incluyente, el municipio de Villa Rica fue escenario de una innovadora gincana educativa destinada a fortalecer los conocimientos de los profesionales del Programa de Intervención Comunitaria (PIC) sobre la Política de Participación Social en Salud. Esta actividad no solo promovió el aprendizaje, sino que también incentivó el trabajo colaborativo y el intercambio de experiencias entre los asistentes.
La participación social en salud es un pilar fundamental para garantizar que las políticas públicas respondan a las necesidades reales de las comunidades. Reconociendo esta importancia, las autoridades locales y organizadores impulsaron esta dinámica jornada de aprendizaje que permitió a los profesionales profundizar en los principios y objetivos de la política vigente, así como en las estrategias efectivas para involucrar a la población en la toma de decisiones relacionadas con su bienestar.
Durante la gincana, los participantes se enfrentaron a diversas pruebas y dinámicas diseñadas para estimular la reflexión crítica, el análisis de casos prácticos y la comunicación efectiva. Además, se promovió un ambiente propicio para compartir vivencias y conocimientos adquiridos en sus respectivas áreas de trabajo, fortaleciendo así el sentido de equipo y compromiso con la comunidad.
“Este tipo de espacios son esenciales para empoderar a quienes trabajan directamente con la población, ya que les brinda herramientas necesarias para fomentar una participación activa y consciente”, afirmó uno de los coordinadores del evento. Asimismo, destacó la importancia de seguir construyendo vías de diálogo y colaboración que acerquen aún más el sistema de salud a las personas que lo necesitan.
Con iniciativas como esta, Villa Rica avanza hacia un modelo de salud que no solo atiende desde la infraestructura y los servicios, sino que también integra la voz y la experiencia de sus habitantes, garantizando así un impacto positivo y sostenible en la calidad de vida de sus comunidades.
El compromiso continúa firme, y desde el territorio se sigue trabajando para que la participación social en salud sea un verdadero motor de transformación y bienestar colectivo.
